Cuidados del cuero

Introducción
El cuero es un material natural, noble y resistente, apreciado desde hace siglos por su durabilidad, elegancia y capacidad de envejecer con carácter. A diferencia de los materiales sintéticos, el cuero evoluciona con el uso, desarrollando una pátina única que refleja su historia y la de quien lo utiliza.
En Nahué trabajamos con cuero auténtico cuidadosamente seleccionado y tratado para ofrecer piezas de alta calidad, pensadas para acompañarte durante muchos años. Un cuidado adecuado no solo preserva la apariencia del cuero, sino que prolonga su vida útil y mantiene intacta su esencia.
Conociendo el cuero
El cuero es una piel natural, por lo que puede presentar variaciones en textura, tono o marcas sutiles propias del animal. Estas características no son defectos, sino señales de autenticidad que hacen que cada pieza sea única.
Debido a su naturaleza orgánica, el cuero requiere cuidados específicos para conservar su flexibilidad, color y estructura a lo largo del tiempo.
Cuidados y mantenimiento del cuero
Para mantener tus artículos de cuero en óptimas condiciones, te recomendamos seguir las siguientes pautas generales:
Limpieza regular
Limpia el cuero con un paño suave y seco para retirar polvo o suciedad superficial.
Si es necesario, utiliza un paño ligeramente húmedo, sin frotar con fuerza.
No uses alcohol, solventes, detergentes, productos multiusos ni toallitas húmedas.
Hidratación del cuero
El cuero puede resecarse con el tiempo. Para evitarlo, aplica ocasionalmente un acondicionador específico para cuero.
Realiza siempre una prueba en una zona poco visible antes de aplicar cualquier producto.
No apliques cremas corporales, aceites domésticos ni ceras no diseñadas para cuero.
Protección frente al agua
Evita el contacto prolongado con agua.
Si el cuero se moja, sécalo suavemente con un paño limpio y deja secar a temperatura ambiente.
Nunca utilices secadora, plancha ni fuentes de calor directo.
Exposición al sol y al calor
Evita la exposición prolongada al sol, ya que puede provocar decoloración y resequedad.
Mantén tus piezas alejadas de radiadores, estufas, secadoras y superficies calientes.
Almacenamiento adecuado
Un buen almacenamiento es clave para conservar el cuero en perfecto estado:
Guarda tus piezas en un lugar fresco, seco y bien ventilado.
Utiliza fundas de tela o bolsas de algodón que permitan la respiración del material.
Evita bolsas plásticas, ya que retienen humedad.
En bolsos o mochilas, rellena el interior con papel suave o tela para mantener su forma.
No cuelgues piezas pesadas por largos períodos para evitar deformaciones.
Uso responsable de las piezas de cuero
Evita sobrecargar bolsos, mochilas o fajas para preservar su estructura.
Alterna el uso de tus artículos para permitir que el cuero descanse y recupere su forma natural.
Evita el roce constante con superficies ásperas o prendas que puedan transferir color.
Manchas y reparaciones
Ante manchas difíciles, no intentes limpiarlas con productos agresivos.
Para limpiezas profundas, restauración o reparación, acude a un especialista en cuero.
Una atención profesional a tiempo puede prolongar significativamente la vida de tu pieza.
Consejos adicionales para una mayor durabilidad
El cuero mejora con el tiempo cuando se cuida adecuadamente.
Las arrugas suaves y cambios sutiles de color son parte natural del envejecimiento del cuero.
Trata tus piezas como objetos de valor: el cuidado diario marca la diferencia a largo plazo.
Una experiencia que trasciende el tiempo
Cada pieza de cuero representa tradición, oficio y diseño. Su cuidado forma parte de la experiencia de poseer un producto auténtico, creado para acompañarte en tu día a día y en momentos especiales.
Al seguir estas recomendaciones, no solo proteges un artículo, sino que preservas una pieza con identidad, carácter y propósito. El cuero bien cuidado no envejece: evoluciona.